miércoles, 30 de noviembre de 2011

Siempre amé antes la pluma que la palabra...

Siempre amé antes la pluma que la palabra,
te preguntaras posiblemente por qué,
y no sabré decírtelo sin recordar,
ya que al aire dejé tus palabras
en la brisa de mis emociones
para no volver a sentirlas jamás.
Y la sincera pluma, sigue escribiendo
poemas de amor sin acabar
a pesar del viento y la tempestad,
sin apenas poder olvidar
que triste dejaste mi cuerpo
en la pasión de tu falsedad.
Así que guardo tus palabras
en la pena ingrata de mi soledad,
esperando que el viento vuelva
para llevar tus falsas palabras
al fondo oscuro del ancho mar.

Miguel Ángel Bernao

2 comentarios:

  1. Me parece muy síncero y doloroso. Gracias.

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  2. La sinceridad es casi siempre dolorosa. Un saludo Elena.

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