miércoles, 13 de marzo de 2013

Reflexión sucinta sobre la cautela emocional

Habla la cautela, cerrando ventanas que la impaciencia trata de abrir, trajinando en el fragmento del instante roto, donde a modo de álbum fotográfico, los momentos abren los párpados de nuestros ojos y se clavan en nuestros iris y en la interpretación de los estados emocionales de nuestra alma. Avanzar es adentrarse en la respuesta, sin saber aún que es lo que estamos preguntando. Debemos tener cautela, desdoblar los recuerdos y volverlos a vivir, sintetizar el valor supremo de la nostalgia y la melancolía, de la alegría, de la pena, de la tristeza, la euforia y la desesperación, debemos gobernar nuestro intelecto con sabia entereza y persuadir la ambición del saber. El tiempo fluye, nos encadena sin querer al pasado y limita los segundos del presente, tal vez, algo aún no ha sido resuelto en nuestro pasado o quizás es el momento de resolver esa incógnita para seguir avanzando pero, debemos ser pacientes y extremadamente consecuentes con la agitación impetuosa de nuestros sentimientos. La realidad tan solo es una, el hombre es alma, la carne materia y el saber, la innegable certeza de que, con cautela, la humanidad puede avanzar dominando todos sus estado emocionales y febriles.

"La bruma de la cautela, la ambición del saber".-Miguel Á. Bernao

Imagen tomada de la Red: Sam Spratt es un famoso artista de Nueva York que ha realizado ilustraciones para importantes revistas y marcas. 



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